
Nueva sentencia polémica de un juez de Sevilla con la que condena a un padre divorciado a pagar una pensión de 3.500 euros mensuales en concepto de manutención.
El suceso comienza tras la demanda de divorcio presentada por su mujer, funcionaria de profesión, contra su marido que es catedrático y posee varios negocios, aunque está a punto de jubilarse.
Pero Francisco Serrano, que así se llama el polémico juez y que no es la primera sentencia de este tipo que dicta, no termina ahí con su despropósito y añade a la sentencia los siguientes mandatos.
Este “juez” para justificar tal cumulo de despropósitos y estupideces, añade que toma esta decisión para que cuando el niño crezca no opte por "puro y libertino capricho" vivir con su padre, (todo un delito para cualquier progre que se precie y quiera continuar con el acoso y derribo de los hombres, que es lo políticamente correcto y la nueva corriente de moda en cualquier libro de “educación para la tiranía” que imparten en las escuelas). Así que el individuo le da a la madre la capacidad de darle caprichos al niño o dárselos ella misma, para que por cojones permanezca con la madre.
El Juez se convierte en esta sentencia en parte y califica de “ofensivo” los 300 euros que ofrecía el padre. Para el juez no parece suficiente 600 euros para mantener al retoño, y digo 600 porque la madre también trabaja, y si los hijos son cosa de dos lo son para todo, por lo que el juez no debe entrar en cuestiones como quien gana más dinero. Ya que si decide entrar en esta cuestión tendría que asumir las consecuencias y otorgar la custodia al que mas bienestar pueda procurar al pequeño, lo que supondría dar la custodia al padre.
Quiero también destacar la juventud de la esposa en contraste con la avanzada edad de su marido. Podríamos entrar en la discusión si el amor puede surgir entre personas con esa diferencia de edad o no, pero soy de la opinión de que no, ¡vamos! que no cuelan relaciones del tipo de la Duquesa de Alba y su “novio” y la de María Castaño y el desaparecido Cela por ejemplo. Por lo que me remito a la prueba que donde existe este tipo de relaciones, el joven o la joven enamoradiz@ no tiene un duro, mientras que la persona de avanzada edad está podrid@.
Dicho esto y sabiendo que el niño tiene 2 años, demuestra que la buena señora que presenta la demanda ha convivido muy poquito tiempo con su marido. También hay que sumarle que la buena señora no comparte el nivel económico del marido, teniendo un escaso sueldo de funcionaria. Por lo que blanco y en botella es leche Sr. Juez, por eso la alegre divorciada en su entrevista ha dicho que ella no quiere hablar de temas económicos, pero que su abogado no estaba conforme ya que en la demanda pedían 6.000 euros y piensan recurrir.
Sin duda la alegre divorciada se habrá quedado también el domicilio familiar en uso y disfrute, pero todo sea por la “felicidad del niño”, ¿o será por la felicidad de esa funcionaria a la que le toco la lotería con un juez que no merece ese nombre y que la ayudo a consumar el plan que había urdido desde un principio de la relación?
¡¡¡Qué asco de jueces!!!






















