
Ayer PSOE e IU se retrataban en la Asamblea de Madrid cuando aplaudían a la entrada del matarife Montes, le llamo así por que me niego a dar el tratamiento de doctor a un individuo de su condición.
Es evidente que la izquierda ha querido hacer un caso político desde los inicios de este, recordemos que en un primer momento al saltar este escándalo Rafael Simancas acusó a la consejería de sanidad de la Comunidad de Madrid “de hacer eutanasia activa”. Evidentemente cuando fue informado de que el citado individuo era de los suyos, se cambió por completo la estrategia de ataque y se inclinó por denunciar todo lo contrario.
Ayer el comportamiento de estos dos partidos fue de lo peor presenciado en mucho tiempo, aplaudiendo a un individuo que sin ningún lugar a duda llevó a cabo esas sedaciones con resultado de muerte, sin autorización de las familias y en un lugar indebido.
La prueba es el descenso de la mortalidad en urgencias del Severo Ochoa en un 55%, cifra más que reveladora y que desvela que las urgencias del citado hospital en tiempos de montes fue un Auschwitz de exterminio de enfermos.
Después de ver a este tipejo junto con otros a la puerta del hospital brindando con cava, una muestra de desprecio absoluto a los familiares de las victimas, o de contestar ayer a una reportera de Libertad Digital televisión con un peculiar sentido del humor que le dejaba en un lugar bastante alejado de un ser humano, a llegado el momento de que este impresentable rinda cuentas a la justicia, porque ya metido en ese carácter festivo se permitió afirmar que tenia la autorización de los familiares, dato que es totalmente falso, de ahí que los mismos le denunciaran, y a la vez esta afirmación implica reconocer que llevó a cabo una practica para la que no estaba ni autorizado ni preparado, pues reconoce que practico las sedaciones con el fin de provocar la muerte.
El caso esta mas que claro y por supuesto no esta cerrado, si se ha archivado momentáneamente es por la falta de autopsias, autopsias que no se realizaron por orden de el, pues como el mismo declaraba “en ningún caso había diagnostico como para pedir una autopsia”.
La Comunidad de Madrid ni denunció ni se personó como acusación en la causa, simplemente cumplió con su obligación tras una denuncia de la inspección de médicos que observó esta mala praxis en el servicio de urgencias. Por lo que la actuación fue más que ejemplar.
Espero que la justicia ponga a cada uno en su lugar y la dignidad de las victimas y familiares sea restituida.
Es evidente que la izquierda ha querido hacer un caso político desde los inicios de este, recordemos que en un primer momento al saltar este escándalo Rafael Simancas acusó a la consejería de sanidad de la Comunidad de Madrid “de hacer eutanasia activa”. Evidentemente cuando fue informado de que el citado individuo era de los suyos, se cambió por completo la estrategia de ataque y se inclinó por denunciar todo lo contrario.
Ayer el comportamiento de estos dos partidos fue de lo peor presenciado en mucho tiempo, aplaudiendo a un individuo que sin ningún lugar a duda llevó a cabo esas sedaciones con resultado de muerte, sin autorización de las familias y en un lugar indebido.
La prueba es el descenso de la mortalidad en urgencias del Severo Ochoa en un 55%, cifra más que reveladora y que desvela que las urgencias del citado hospital en tiempos de montes fue un Auschwitz de exterminio de enfermos.
Después de ver a este tipejo junto con otros a la puerta del hospital brindando con cava, una muestra de desprecio absoluto a los familiares de las victimas, o de contestar ayer a una reportera de Libertad Digital televisión con un peculiar sentido del humor que le dejaba en un lugar bastante alejado de un ser humano, a llegado el momento de que este impresentable rinda cuentas a la justicia, porque ya metido en ese carácter festivo se permitió afirmar que tenia la autorización de los familiares, dato que es totalmente falso, de ahí que los mismos le denunciaran, y a la vez esta afirmación implica reconocer que llevó a cabo una practica para la que no estaba ni autorizado ni preparado, pues reconoce que practico las sedaciones con el fin de provocar la muerte.
El caso esta mas que claro y por supuesto no esta cerrado, si se ha archivado momentáneamente es por la falta de autopsias, autopsias que no se realizaron por orden de el, pues como el mismo declaraba “en ningún caso había diagnostico como para pedir una autopsia”.
La Comunidad de Madrid ni denunció ni se personó como acusación en la causa, simplemente cumplió con su obligación tras una denuncia de la inspección de médicos que observó esta mala praxis en el servicio de urgencias. Por lo que la actuación fue más que ejemplar.
Espero que la justicia ponga a cada uno en su lugar y la dignidad de las victimas y familiares sea restituida.























