
Muchas veces nos confundimos y nos apresuramos a victimizar en conflictos al trabajador por el solo hecho de llevar ese nombre, aunque hay dos casos el que lo es y el que solo se pone el nombre, en el conflicto de Delphi pasa mucho este caso, yo diría que demasiado. Ya está bien de preocuparnos por el cierre de grandes empresas subvencionadas por los gobiernos de turno y en las que se gastan nuestros impuestos a pesar de que no funcionan, por el solo hecho de defender a trabajadores, que encima como en este caso no se lo merecen, pues ellos son la causa del cierre, su escasa productividad por ponerse de baja la mitad de la plantilla en carnaval.
Opinión: Julio Alonso.
Opinión: Julio Alonso.




